No son los silencios
quienes provocan tormentas,
son las simples gotas que caen
en el crujir del suelo y las palabras
se deshacen en versos de olvido.
No son los silencios
quienes dan acerbidades recíprocas
cuando la lluvia arrecia en los espacios
y las tardes se tiñen en celajes.
Condenemos, entonces, esos confines,
que estorban siempre los abrazos
Jorge Mariano Camacho Sarmiento
10-09-2015
Pamplona, Colombia.
DRA

Precioso blog Jorge. Gracias por invitarme a pasear y deleitarme con tu obra. Saludos.
ResponderEliminarPrecioso blog Jorge. Gracias por invitarme a pasear y deleitarme con tu obra. Saludos.
ResponderEliminarPrecioso blog Jorge. Gracias por invitarme a pasear y deleitarme con tu obra. Saludos.
ResponderEliminarMuchas gracias Lola Maldonado, Valquiria de Lunas. este sera tu espacio para que disfrutes de las letras en tus propios momentos, aún en lejanías. Mi fraterno abrazo y cordial saludo.
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